domingo, 26 de febrero de 2017

GRANDES ARTISTAS DE LA DANZA DE LOS ÚLTIMOS 200 AÑOS . Parte II




Ruth Saint Denis 
(1877 - 1968)

Bailarina, coreógrafa, profesora y directora artística estadounidense, nacida en Newark (Nueva Jersey) el 20 de enero de 1877 y muerta en Holliwood (California) el 21 de julio de 1968, cuyo nombre verdadero era Ruth Dennis, que está considerada la primera dama de la danza americana.

Se inició en el estudio de la gimnasia armónica y la mímica, según los principios de François Delsarte, de la mano de su madre, quien pronto descubrió las condiciones de su hija para la danza y el teatro. Así, comenzó a tomar clases con Geneviève Stebbins, Maude Davenport y Marie Bonfanti, y de forma intermitente con Karl Marwig en Nueva York. Debutó como actriz, cantante y bailarina con la Compañía Belasco, con tal grupo cosechó su primer éxito por su participación en el espectáculo La Du Barry (1904).

Ese mismo año, e inspirada por un cartel publicitario de cigarrillos que presentaba a una diosa egipcia, Ruth decidió abandonar los espectáculos de variedades para dedicarse exclusivamente a la danza. Comenzó a investigar acerca de la cultura, religión, filosofía y tradición oriental, especialmente de la India, para ello se documentó en bibliotecas, consultó a especialistas y observó a unos nativos instalados cerca de su ciudad. En marzo de 1906, presentó en Nueva York su primer solo titulado Radha, al que seguirían IncenseThe CobrasNautch y Yogi. En julio de ese mismo año, inició una gira de gran éxito por toda Europa, que duró hasta 1909. De nuevo en Estados Unidos, Ruth completó su programa con Egypta (1910), Bakawali (1913) y O-Mika (1913), esta última de inspiración japonesa, continuó con sus actuaciones muy bien recibidas por la sociedad americana.

En 1914 conoció al bailarín Ted Shawn al que contrató de inmediato como pareja para sus espectáculos. Se casaron el 13 de agosto de ese mismo año y en 1915 inauguraron su primera escuela en Los Angeles, The Ruth Saint-Denis School of Dancing and its Related Arts, más conocida como Denishawn, a partir de la cual formaron una primera compañía. Las enseñanzas impartidas en la escuela incluían danza clásica, yoga, teatro y música, además de las técnicas rítmicas y de interpretación de Émile Jaques-Dalcroze y François Delsarte. Entre los alumnos más destacados estuvieron Martha Graham, Doris Humphrey y Charles Weidman. Algunas de las coreografías de Saint-Denis para el grupo fueron: A Dance Pageant of Egypt, Grece, and India (1916), Orpheus et Eurydice (1918) The Light of Asia (1918), Ishtar of the Seven Gates (1925), The Lamp (1928) y The Prophetess (1931), muchas de ellas con música de Louis Horst.

La actividad de la Denishawn duró hasta 1931, aunque la escuela se cerró varias veces y ellos dos se separaron a menudo para presentar sus trabajos en compañías independientes. Tras la ruptura, Ruth Saint-Denis fue reduciendo cada vez más sus apariciones ante el público para concentrarse en el estudio místico de la danza, con la fundación de la Society of Spiritual Arts. En mayo de 1940 se asoció con La Meri en Nueva York, para la fundación de una escuela de danzas orientales, que dos años después se convertiría en el Ethnologic Dance Center. Se retiró definitivamente en Hollywood, donde se presentó por última vez al público en 1964, con motivo de la celebración de sus bodas de oro con Ted Shawn. En 1939 había publicado su autobiografía, An Unfinished Life.


En 1900, Ruth StDenis empezó a formular su propia teoría de la danza/drama basada en su trayectoria.

Al igual que Isadora Duncan, a St. Denis lo gustaba la improvisación libre, moverse tal como sus impulsos le indicaban. Así había crecido, como una niña inquieta que no paraba de bailar en la granja de sus padres, sin mucha formación académica que orientara, ni mucho menos condicionara su condición de futura bailarina. Relata Artemis Markessinis (1995: 163) como una experiencia trivial en la vida de Ruth St. Denis definió su búsqueda de una danza diferente y canalizó su energía creadora en un tema recurrente. Resulta que como miembro de la compañía teatral de Leslie Carter, en una gira se detuvo a observar un cartel que con descuido colgaba en la pared de un local y que anunciaba, a partir de la figura de la diosa Isis, las finezas de una marca de cigarrillos. Esta imagen incitó en ella, casi de inmediato, su deseo de exploración hacia el mundo oriental y sus bailes. 






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Ted Shawn
(1891 - 1972)

Bailarín, coreógrafo, profesor y director americano, nacido en Kansas City (Missouri) el 21 de octubre de 1891 y muerto en Orlando (Florida) el 9 de enero de 1972, cuyo nombre original era Edwin M. Shawn. Está considerado uno de los padres de la danza moderna.


Comenzó estudios de Teología, aunque debido a una enfermedad y su posterior rehabilitación, tuvo lugar su primer acercamiento al mundo de la danza. Tomó sus primeras clases con Hazel Wallack y realizó su primer recital como bailarín en 1911. Dos años más tarde formó pareja artística con Norma Gould. Cada vez más interesado en la danza, comenzó a crear sus primeras coreografías y apareció en la película Dance of the Ages.









En 1914 conoció a la bailarina Ruth Saint-Denis, en agosto de ese mismo año se casaron y poco después realizaron su primera coreografía conjunta: The Garden of Kama (1915), presentada en el Teatro Alcázar de San Francisco. En 1915 abrieron su propia escuela, conocida como la Denishawn. Con la compañía formada a partir de los alumnos de la misma, Shawn presentó algunos trabajos como: Pyrrhic Dance (1916), Julnar of the Sea (1919), Les Mystères Dionysiaques (1920) y Pacific 231 (1929). Debido a la gran rivalidad que existía entre ambos, la pareja se separó artística y sentimentalmente en 1931, este hecho provocó también la desaparición de la escuela Denishawn. En 1933 formó una compañía integrada únicamente por bailarines masculinos, la All-Male Dancers Company, con base en Jacob's Pillow, una antigua granja en Lee, Massachusetts, que Shawn había comprado en 1930. 


Emprendieron giras por Estados Unidos hasta 1940, entre los trabajos que presentaron, destacan: Kinetic Molpai (1935), O, Libertad (1937) y Dance of the Ages (1938). En 1941, la Jacob's Pillow fue adquirida por una sociedad que instauró el Jacob's Pillow Dance Festival, con Ted Shawn al frente de la dirección artística. En 1959, se construyó en ella un teatro con un aforo de 500 personas, denominado Ted Shawn Theatre, reconstruido en 1990 con el nombre de Ted Shawn Theatre and Studio. Shawn se mantuvo en activo hasta el comienzo de los años sesenta, aunque estuvo a cargo del Jacob's Pillow hasta su muerte en 1972. Se esforzó por eliminar ciertos prejucios existentes en la danza masculina: la dotó de una nueva estética y utilizó el desnudo para reivindicar el cuerpo como medio de expresión. Fue, al mismo tiempo, un gran pedagogo e investigador. 






Entre los libros escritos por Shawn se encuentran: Ruth St. Denis: Pioneer and Prophet (1920), Fundaments of a Dance Education (1937), Dance we Must (1940), Every Little Movement: A Treatise on François Delsarte (1954) y One Thousand and One Night Stands (1960). Entre los galardones que recibió a lo largo de su carrera destacan el Premio Capezio (1956) y la Medalla de la Sociedad Nacional de Artes y Letras (1965), de la que era asesor.








¿Qué es Denishawn?


El nombre Denishawn es la combinación de los nombres de dos grandes bailarines estadounidenses: Ruth St. Denis y Ted Shawn. En las primeras décadas del siglo XX estos dos bailarines se asociaron, establecieron una escuela y compañía de baile, y crearon su propio estilo de danza. Denishawn era el nombre de la escuela y de la compañía, y también el nombre de su estilo de baile.

La escuela de baile de Denishawn


Esta escuela jugó un papel vital en el desarrollo de la danza moderna y del ballet en Estados Unidos durante las primeras décadas del siglo XX. Grandes bailarines y coreógrafos de la danza moderna estudiaron y trabajaron en esta escuela, tales como Martha Graham, Doris Humphrey y Charles Weidman (tres de los cuatro grandes).



Shawn y St.Denis, quien ya era una famosa bailarina y artista de “vaudeville”, decidieron abrir esta escuela para compartir sus innovadoras ideas acerca de la danza. Querían crear un espacio donde los nuevos bailarines pudieran recibir un entrenamiento técnico adecuado para los nuevos tipos de danza moderna que se estaban forjando en esa época.
La escuela ofrecía una combinación ecléctica de clases, que incluía:

  • Yoga
  • Filosofías orientales
  • Método Dalcroze
  • Método Delsarte
  • Ballet
  • Bailes de salón
  • Técnica Denishawn

La compañía de baile Denishawn y su estilo de danza


La escuela de baile Denishawn también tenía una compañía de baile, donde los estudiantes más destacados podían adquirir experiencia profesional. En esta compañía St. Denis y Shawn desarrollaron su estilo particular de danza.



Las coreografías de Denishawn eran espectáculos de gran escala con escenografías elaboradas. La danza era una representación de la música, una modalidad de baile que St. Denis llamaba “visualización musical”.



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Isadora Duncan
(1877- 1927)


La bailarina estadounidense Isadora Duncan (1877- 1927), cuya innovadora técnica en su ejecución que se caracterizó por movimientos libres, fluidos y cargados de pasión, dieron fin a la rigidez del ballet clásico y han sido las bases para la danza contemporánea del siglo XX.
Su estilo de danza era completamente nuevo y rompía con la rigidez del ballet clásico, además de utilizar música de concierto, que originalmente no había sido compuesta para ser bailada. Isadora, fue pionera en su ramo y alcanzó la perfección siendo su propio maestro, en el que para ella, el cuerpo debía ser translúcido para proyectar el alma y el espíritu. Sus enseñanzas y personalidad son ahora parte importante del desarrollo de la danza.
Dora Angela Duncan, su verdadero nombre, nació el 26 de mayo de 1877 en San Francisco, California. Según sus biógrafos, su espíritu bailarín se asomó desde muy temprana edad, pues con sólo 10 años de edad abandonó la escuela para impartir clases de danza y contribuir a los gastos de la familia. De padres divorciados, la madre de Duncan debió ser una figura extravagante para la época por independiente, aferrada a los hijos y sin fe religiosa.

Aborrecía los convencionalismos. Eligió el feminismo entre la presión calvinista y el credo católico.

Cuando Isadora llegó a la adolescencia, la familia se mudó a Chicago, donde Duncan estudió danza clásica. En un incendio, la familia perdió todo y se mudó nuevamente a Nueva York, donde ingresó a la compañía de teatro del dramaturgo Augustin Daly y posteriormente estudió arte en el Museo Británico de Londres.
Su primer debut profesional fue en 1899 en Chicago, al que le siguieron giras por Europa y Estados Unidos. Daba recitales de danza y estableció escuelas cerca de Berlín (1904), París (1914) y Moscú (1921). El baile de Duncan se caracterizaba por movimientos libres y fluidos enmarcados en la máxima expresión emocional interna. Isadora estaba convencida de que no era su cuerpo el que bailaba, sino su esencia, su alma, su interior.
Era amante de los cánones de belleza de la antigua Grecia, de tal modo que en sus actuaciones se vestía con una túnica transparente, con los pies, brazos y piernas desnudos, y con su largo cabello suelto. A pesar de que los críticos no soportaban ver a una mujer irreverente que bailaba descalza, con una túnica y sin maquillaje, admitían que en su danza había un arte original y apasionado.
Su estilo de danza era completamente nuevo y rompía con la rigidez del ballet clásico, además de utilizar música de concierto, que originalmente no había sido compuesta para ser bailada. Debido a su rechazo por las técnicas formales y a la utilización de los movimientos naturales, la danza de Duncan parecía una constante improvisación. A través de la ejecución de su baile suscitó en el coreógrafo ruso Mijáil Fokine, una enorme influencia en el ballet del siglo XX, así como a coreógrafos estadounidenses como Ruth St Denis y Ted Shawn. La escuela pronto se extendió y fundó compañías de danza en varios países europeas, incluyendo Alemania, Francia y Rusia.
Su vida personal no fue del todo afortunada.
Tuvo una hija con el escenógrafo británico Gordon Craig y un hijo con el magnate de las máquinas de coser Paris Singer; ambos murieron en un accidente automovilístico (1913). En 1922 contrajo matrimonio con el poeta ruso Sergei Esenin, de quien se separó más tarde.
Su última y dramática aparición en los escenarios fue en la ciudad parisina. Otras fuentes señalan que Isadora era bisexual y una de las relaciones que están más documentadas es la que mantuvo con la escritora Mercedes de Acosta.
Su muerte fue una verdadera tragedia.
Mientras conducía su automóvil, el extremo del pañuelo que adornaba su cuello se enredó en una de las llantas y le quitó la vida el 14 de septiembre de 1927 en Niza, Francia. En ese mismo año publicaron su autobiografía titulada ‘Mi vida’.




Isadora era plenamente consciente de que su estilo suponía una ruptura radical con la danza clásica, y en este sentido se veía a sí misma como una revolucionaria precursora en un contexto artístico de revisión generalizada de los valores antiguos. Al mismo tiempo que su estilo se iba consolidando, Isadora estudiaba en profundidad la danza y la literatura antiguas a través de los museos, particularmente el Louvre de París, la National Gallery de Londres y el Museo Rodin.
Los temas de las danzas de Isadora eran clásicos, frecuentemente relacionados con la muerte o el dolor, pero en oposición a los asuntos de la danza clásica conocida hasta entonces, que giraban en torno a héroes, duendes y trasgos.
Su puesta en escena era también revolucionaria, y en cierto sentido minimalista: apenas algunos tejidos de color azul celeste en lugar de los aparatosos decorados de los montajes conocidos hasta entonces y una túnica vaporosa que dejaba adivinar el cuerpo y entrever las piernas desnudas y los pies descalzos, frente a los vestidos de tutú, zapatillas de punta y medias rosadas de rigor en el ballet clásico. Isadora bailaba sin maquillaje y con el cabello suelto, mientras que lo habitual en aquella época era maquillarse a conciencia y recogerse el pelo en un moño o coleta.

Fuente:


GRANDES ARTISTAS DE LA DANZA DE LOS ÚLTIMOS 200 AÑOS


Un recorrido por la trayectoria de aquellos maestros e intérpretes, que en su plenitud artística y expresiva han creado escuela, impulsando la técnica y la interpretación en las artes del movimiento y la danza.


Esta crestomatía recoge el espíritu, la disciplina, la energía y el carácter de estos grandes maestros e intérpretes de la danza. Su inspiración, su tesón por alcanzar lo que para muchos parecía inalcanzable, dignificó la profesión del bailarín convirtiéndolos en verdaderos símbolos. Trascendieron lo artístico para convertirse también en un fenómeno sociológico y cultural de su época.


Ello es, no sólo resultado de unas cualidades artísticas excepcionales, sino el ansia de superación para alcanzar la perfección sobre los escenarios. Ellos son la memoria histórica y el sustento de la plenitud expresiva del Arte de la Danza de nuestros tiempos.






Rudolf von Laban
(1879 - 1958)

Fue un maestro de danza moderna, filósofo y arquitectoLaban se interesó en la relación entre las formas de movimiento del cuerpo humano y el espacio que lo rodea. En 1928 publicó su método de notación matemática, donde documentó todas las poses del movimiento humano y que posibilitó a los coreógrafos el poder registrar los pasos de los bailarines y otros desplazamientos corporales, así como también su ritmo

"El espacio dinámico, con sus maravillosas danzas de tensiones y descargas, es la tierra donde el movimiento florece. El movimiento es la vida del espacio. El espacio vacío no existe, entonces no hay espacio si movimiento ni movimiento sin espacio. Todo movimiento es un eterno cambio entre condensar y soltar, entre la creación de nudos de concentración y unificación de fuerza al condensar y de la creación de torsiones en el proceso de sujetar soltar. Estabilidad y movilidad alternan sin fin."

Desde estas reflexiones de Rudolf Von Laban parte el trabajo que diera origen a las teorías para análisis de movimiento más ricas e inspiradoras que se registren. Rudolf Von Laban nació en Austria. 

Laban observó el proceso del movimiento en todos los aspectos de la vida. Analizó e investigó los patrones de movimiento desde las artes marciales hasta en las personas con discapacidad física o mental. Refinó la apreciación y la observación del movimiento al punto de llegar a desarrollar un método para experimentar, ver, describir y anotar movimiento hasta que las implicancias funcionales y expresivas quedaran en total evidencia.
El Análisis Laban provee un vocabulario sistemático para describir movimiento cualitativa y cuantitativamente. Es aplicable a la danza, los deportes, el teatro, la danza terapia, la psiquiatría, la antropología, la sociología. En las artes escénicas posibilita la observación exhaustiva para ampliar el espectro del vocabulario en expresividad y funcionalidad. Para lo terapéutico, posibilita una mayor comprensión de los sutiles cambios del manejo del cuerpo y las consecuencias en el significado y la adaptación al medio ambiente.

El instrumento principal de este estudio es: EL CUERPO HUMANO. El segundo componente es EL ESPACIO, donde se mueve el cuerpo y donde dibuja las formas. El tercer elemento de análisis corresponde a las calidades de movimiento o ESFUERZO ENERGÉTICO, describe como el cuerpo se mueve y dibuja formas en el espacio. Para analizar el movimiento humano hay que tener en cuenta que el cuerpo se desarrolla como estructura en las distintas etapas de la vida y que está en continuo cambio. El movimiento evoluciona conjuntamente al desarrollo de nuestras capacidades motoras e intelectuales. Las formas que dibujan los movimientos se producen, en realidad, para cambiarse constantemente. Ninguna forma es estática y el paso entre forma y forma es lo que nos desplaza, comunica, explora, relaciona con otros y con el espacio que nos rodea. El modo en que se mueve el cuerpo en el espacio depende de la combinación de los cuatro elementos básicos de las dinámicas: PESO-TIEMPO-FLUJO- ESPACIO. El contenido expresivo o formal de cada acción que realizamos varía en significado e intención de acuerdo a la combinación de estas dinámicas. El cuerpo está constantemente lidiando con su peso a favor o en contra de la gravedad, que descarga a tierra o lo retiene. El peso es la intención, el impacto. Suavidad versus fuerza. El tiempo, en forma de ritmo, está presente en todas nuestras acciones.





Rudolf von Laban creó e interpretó coreografías sin acompañamiento musical (Agamennons Tod, 1924) que rompían con el academicismo imperante. Con ello pretendía satisfacer nuevas exigencias expresivas a través de la relación entre espacio, movimiento y ritmo y de una actuación del intérprete en la que éste se había de concentrar al máximo porque «todo movimiento exterior es consecuencia de otro interior».





Interesado en las ciencias esenciales para la comprensión del movimiento, estudió matemáticas, física, química, anatomía y fisiología. Viajó alrededor del mundo en busca de la actividad natural y cultivada. El ballet reclamó su mayor atención. Fue enemigo declarado de las “puntas” y creía que el gesto expresivo tenía que dar origen a una liberación total del alma y del cuerpo, en la misma línea que Isadora Duncan.

Laban elabora e interpreta los conceptos sobre el movimiento y la danza, definiendo tres sistemas:

  • Labanotación: es una forma de recordar los movimientos por medio de símbolos. Consigue establecer una técnica de lenguaje escrito y fiable de los movimientos, de los dinamismos, del espacio y de todas las acciones motrices del cuerpo.
  • La técnica del icosaedro: permite a los estudiantes de danza ver los puntos hacia y desde los cuales se mueven, mejorando su precisión en el movimiento.
  • La danza expresiva, libre, creativa o danza educativa moderna: establece un conjunto de principios y conceptos sobre el movimiento con la finalidad de servir como guía de investigación y de reflexión sobre la manera de efectuar y concebir el movimiento. De esta forma el individuo, a partir de unos temas específicos, ha de explorar y familiarizarse con el movimiento, llegando a descubrir su propia técnica y elaborando su propio lenguaje corporal.

Para Laban la danza es una forma de expresión corporal de un individuo o grupo, y cada uno tiene su propia danza; por eso la técnica de la misma ha de facilitar diversas posibilidades de acción que le hagan reforzar su personalidad.

Una sesión de danza se compone de:
  1. Training corporal: acondicionamiento corporal y físico.
  2. Estudio del movimiento: es el centro de la sesión; se experimentan y realizan todos los movimientos personales y grupales.
  3. Composición: verifica el dominio del tema trabajado anteriormente.
  4. Decontracción: observación de las composiciones anteriores para favorecer el espíritu crítico, y relajación activa o pasiva.
Otras aportaciones de Laban son:
  • Los coros de movimiento: que se caracterizan por el énfasis que pone en los movimientos idénticos de varios danzantes para expresar emociones.
  • Una técnica de los movimientos considerándolos desde cuatro aspectos:
    • Tiempo: le interesa la rapidez y la lentitud y los cambios entre las dos (aceleración y desaceleración).
    • Peso: considera el movimiento fuerte y ligero. Los factores tiempo y peso dan la cualidad dinámica al movimiento.
    • Espacio: lo relaciona tanto con el modo en que nos movemos como con la dirección en que lo hacemos.
    • Flujo: este factor penetra en todo el movimiento y confiere la sensación de ser detenido o sujetado.



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Martha Graham
(1894 - 1991)

Ella rompió con las rígidas convenciones de la danza del siglo XIX, creando su propia técnica: violentas contracciones pélvicas y trabajo abrupto a nivel del suelo, que encantaron al mundo.

Poseedora de un estilo lleno de  simbolismo, espiritualidad, psicología y fuerza expresiva, la bailarina y coreógrafa estadounidense Martha Graham, creadora de uno de los métodos más famosos de la danza contemporánea, nació el 11 de mayo de 1894 en Pittsburgh, Pensylvania.


El gran aporte técnico de Graham a la danza fue la creación de un nuevo método denominado por ella misma“contracción y relajación”.  A partir de movimientos curvos y ensimismados del torso expresaba una parte esencial e ineludible del ser humano, olvidada hasta entonces: el dolor.

Si en el ballet clásico uno de los propósitos básicos era ocultar el esfuerzo, ella lo hacía visible porque “es parte de la vida”. De esta forma, todo el abanico de sentimientos quedaba representado: odio, amargura o éxtasis eran transmitidos con un solo gesto. Graham se concentró en el torso como fuente de vida, como motor.

“Los brazos y las piernas pueden ser usados para manipulaciones o traslados, la cabeza para decisiones y juicios. Pero todo, cada emoción, se hace visible primero en el torso. El corazón late y el pulmón se llena, allí está el aire y con él la vida”, decía.
Este estilo coreográfico le dio a sus obras una visión dura y angular, con reminiscencias cubistas; como en su célebre obra “Lamentation”, en la que la bailarina expresaba la angustia de una mujer, envuelta en un largo tubo de tela elástica en el que sólo su cara quedaba expuesta.
Estas formas eran muy poco familiares para el asiduo público de ballet, que en un prinicipio la acusó de bailar de forma “antiestética”. A pesar de la fama y los honores, a la bailarina le costaba cada vez más sostener su compañía, ya que se negaba a que sus obras fueran representadas por otros grupos de danza o por alguien que no hubiera sido entrenado en su enseñanza y estilo. Por lo demás, sabía que al entregar sus coreografías a otros grupos perdería el control de las mismas y esto podría desvirtuarlas.


En la técnica Graham el torso es el eje central en la expresión de las emociones. Las contracciones se inician en la pelvis. Los brazos, manos y piernas se usan para crear imágenes y para trasladarse en el espacio.
La respiración juega un papel primordial. Todas las contracciones y la relajación en la técnica Graham se coordinan con la respiración. La contraccion se hace en la exhalación y la relajación se realiza en la inhalación.
La relación con el suelo también cobra importancia. Los movimientos en la técnica Graham se enraizan en el suelo, caen al suelo, se impulsan desde el suelo para saltar o se sacuden contra el suelo.



Su técnica, definida en ocasiones, como “dance from the vagina”, nombre que a la misma coreógrafa la desconcertaba, y con razón, se basa en el opuesto de los movimientos del ballet clásico. Si en la danza clásica todo es abierto y está rotado hacia fuera (en dehors), Graham lo hizo cerrado y en paralelo. La espalda se convierte en uno de los principales focos de atención en el desarrollo de su método, ya que a través de contracciones y estiramientos (contraction and release), y junto con los músculos abdominales y la pelvis, forma a los bailarines, dotando a la columna vertebral de flexibilidad y resistencia.

La respiración es un instrumento fundamental durante la práctica del trabajo de contracciones, es crucial para llevar a cabo la técnica correctamente. El desplazamiento del peso del cuerpo es la clave del movimiento, y por ende, de su disciplina.

A la respiración se le deben, en gran medida, los efectos de la calidad del movimiento en los saltos y las caídas, la contracción y relajación del torso, la rotación de los hombros y, en consecuencia, su elegante y técnico port de bras.

Las piernas en paralelo, junto con los brazos, forman posiciones «cerradas» —siempre que tomemos al clásico como punto de partida—, en donde el relevé queda absolutamente en segundo plano frente a un trabajo exhausto y sólido de suelo.

La idea de Graham era alejarse de la técnica de la danza clásica, meta que logra ampliamente. Crea un sistema que se lo reconoce porque lleva su nombre: la técnica Graham, una técnica de estudio formada a través de la formación de nuevos movimientos tan importantes para cualquier bailarín como la misma técnica clásica.

La técnica Graham hace que uno baile en el suelo, con los pies flexionados y descalzo, que aprenda sobre la relación de la cadera con los hombros, que muestre el desplazamiento del propio peso y, en unos segundos, retorne a su posición inicial. Es una técnica severa, tanto como la clásica.






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